¡Bienvenid@s a mi nueva novela: "Amores prohibidos pero eternos"!
Tengo muchas cosas en mente con respecto a esta historia, además de que estoy empezando a pensar que podría hacer un libro con ella. Pero para ello tengo que cambiarle los nombres a los personajes, así que esta será la versión de CDM (con los nombres de los personajes del juego), y en el libro vendría otra versión idéntica pero cambiando todos los personajes que fuesen inventados por ChiNoMiko, la creadora del juego.

En fin, sin más dilación ni más cavilaciones sobre el futuro de esta novela, os dejo con los capítulos.
¡Espero que disfrutéis leyendo!

PD: Se evitará en todo lo posible el decir el nombre de la protagonista, para que así podáis sentiros como si fueseis ella y sumergiros en la historia.

martes, 15 de julio de 2014

Capítulo 9

«Hola mi vida. Me alegra mucho saber que estáis bien, y tranquila, no te apresures y no fuerces a George a que te cuente todo sobre él en un mismo día. Las personas necesitan cierto tiempo para abrirse.
Espero poder conocer a esa amiga tuya pronto. Parece ser que es buena chica. Yo también te echo de menos mi pequeña, y no hace falta que me lo pidas. Yo estaré siempre a tu lado tesoro. Ahora mismo no es que estemos muy cerca la una de la otra, pero creo que ya sabes a qué me refiero.
Por cierto, ¿qué tal los chicos del instituto? ¿Hay alguno que haya podido colarse en ese corazoncito duro de roer que tienes?
No me vayas a evitar la pregunta que te conozco.
Yo también te quiero Sophie. Un beso, tu madre».


     Sonreí de lado volviendo a releer aquella carta. En ese momento me encontraba dirigiéndome hacia mi taquilla tras hacer dos exámenes en las primeras tres horas de clase. ¿Que qué hacía con aquella carta en el instituto? Pues, puede que suene un poco raro, pero las respuestas de mi madre las había comenzado a guardar hace unos días en mi taquilla. Sería un poco incómodo si mi padre llegara a verme leyendo las cartas de mi madre. Por otra parte, sentía que allí estarían más seguras, ya que cada cierto tiempo ordenaba mi habitación y no me gustaría tirarlas sin darme cuenta.
     Me detuve frente mi taquilla y alcé la vista de la carta, percatándome de que había una pequeña nota pegada en la puerta, la cual no me dio tiempo a leer ya que una musiquilla resonó por todo el pasillo y seguidamente, la voz un tanto robótica de la directora se hizo paso.
     —Queridos alumnos y alumnas, preséntense todos en el aula B inmediatamente. Tengo un comunicado urgente que daros. Gracias por vuestra atención.
     Desvié una vez más la mirada hacia mi taquilla y sin siquiera leer la nota, la tomé, guardándola en mi bolsillo junto con la carta de mi madre. Seguidamente me encaminé hacia el aula B, encontrándome en el camino a Akora, a Lysandro y a Castiel. Este último, tras entrar en la clase, se posicionó a mi lado y me saludó ofreciéndome una leve sonrisa, la cual respondí de igual forma.
     Desde aquel día en la azotea se había vuelto un poco más amigable y paciente conmigo, o al menos cuando estaba de buen humor, como ahora por ejemplo.
     Sentí cómo alguien se situaba a mi otro lado y ensanché la sonrisa al verle.
     —Hola Nath —le saludé y él me respondió con una de sus radiantes y dulces sonrisas.
     Me pareció escuchar un bufido a mi lado, pero no le di la mayor importancia y dirigí la mirada hacia la directora, la cual acababa de carraspear un poco para que le prestáramos atención.
     —Bueno chicos, como todos sabéis, el primer trimestre está llegando a su fin, así que antes de nada os diré la fecha de entrega de notas. Sé que aún puede que os falten algunos exámenes por hacer, pero viendo las notas de los exámenes de este trimestre estoy segura de que pasaréis los que os quedan incluso con los ojos cerrados —la directora miró a su alrededor, con una gran sonrisa en el rostro y prosiguió—. La entrega de notas será dentro de una semana, para concretar, el viernes de la semana que viene. Por supuesto, el jueves lo dejaremos por si alguno de vuestros padres quiere tener alguna charla con alguno de los profesores o incluso conmigo —hizo una pequeña pausa y dirigió su mirada a una persona en concreto—. Finalmente, dejaré que la última noticia la dé vuestro fiel delegado, Nathaniel.
     Todos dirigimos la mirada hacia él y, el rubio, con una leve sonrisa prosiguió con lo que debería de haber anunciado la directora.
     —Este viernes; es decir, dentro de 3 días, habrá una excursión como recompensa por las notas que hemos sacado este primer trimestre —se dio la vuelta un momento, mientras algunas personas comenzaban a murmurar animadas a causa de la noticia—. Iremos a un camping a las afueras de Chamonix, una ciudad cerca de Mont Blanc. El camping está situado cerca de la pista de esquí, por eso los profesores han conseguido reservar ambas cosas en conjunto. Y bueno, el resto de información la sabréis el viernes para quienes tengan pensado ir. Dejaré las autorizaciones en esta mesa y quien vaya o tenga pensado venir, que tome una y me la entregue rellena mañana a la hora del recreo. Eso es todo por ahora.
     Todos mis compañeros de clase no tardaron ni medio segundo para colocarse alrededor de la mesa, casi peleándose por las autorizaciones. Los profesores habían desaparecido del lugar y, por si fuera poco, los folios se estaban acabando poco a poco.
     “¡Que me quedo sin autorización!”
     En cuanto la marabunta se apartó, solo quedaba un solo folio sobre la mesa, pero justo cuando iba a cogerlo, alguien se posicionó delante de mí y lo tomó.
     —Oh, qué pena. Es el último que queda… —se volteó y Ámber se me quedó viendo con una sonrisa burlona en el rostro—. Es una lástima que no vayas a poder ir... —soltó una pequeña carcajada y se marchó de allí junto con sus secuaces.
     Apreté uno de mis puños molesta y solté un suspiro intentando calmarme para no perseguirla y borrarle aquella sonrisilla de la cara. Bueno, ¿qué más daba si no quedaba ninguna autorización más? Podía pedirle a Nathaniel que me hiciera una fotocopia y santas pascuas, ¿no?
     —Hey enana —la voz del pelirrojo me sobresaltó un poco. No sabía que aún se encontraba allí—. Deja de poner esa cara y toma.
     Me tendió una de las autorizaciones con tranquilidad y yo me quedé mirándolo sin hacer apenas ningún movimiento.
     —Vamos, cógela, no tengo todo el día. Sabía que ibas a ser tan torpe como para no llegar a coger ninguna, así que... —su voz fue descendiendo de tono lentamente y al final acabó desviando la mirada—. Yo tengo la mía, así que no te preocupes.
     No pude evitar que una sonrisa se formara en mi rostro.
     —Muchas gracias Castiel —musité sonriente, tomando la autorización de entre sus manos y llegando a rozarlas sin que me diera cuenta.
     —Ni que fuera la gran cosa —respondió aún sin mirarme y apartando la mano algo apresuradamente.

*     *     *


     Las horas pasaron con rapidez y el timbre acabó por sonar dando como finalizadas las clases. Como siempre, me dirigí a mi taquilla y justo me acordé de aquella nota que había pegada en la puertecilla. Urgué en mi bolsillo y la tomé, leyéndola.

«Espero que te guste nuestra bienvenida al instituto.
Fdo: Á. Rousseau».


No sabía quién era ni qué quería decir con eso, pero cuando abrí la taquilla fue cuando descubrí, o mejor dicho, comprobé qué era a lo que se refería.

*     *     *


     Las risas no tardaron en escucharse al ver a aquella chica frente a su taquilla, completamente empapada de pies a cabeza y con la cabeza gacha, mirando aquel cubo que había caído sobre ella y que, ahora, se encontraba en el suelo, a sus pies.
     Sus hombros temblaron a causa del frío y de la impotencia que sentía al no poder darse la vuelta y encarar a todas aquellas personas que se encontraban riéndose de ella, pero eso no era realmente lo que le fastidiaba… Las cartas que con tanto cuidado y cariño había guardado allí se encontraban totalmente empapadas y destrozadas.
     Justo en ese momento, el delegado había salido de la sala de al lado, habiendo acabado los últimos trabajos que le había encomendado la directora. Se mantuvo estático por unos segundos al ver tal escena, pero para cuando iba a acercarse a ella, alguien se le había adelantado, pasando rápidamente por su lado.
     El pelirrojo se quitó la chaqueta, posicionándosela a la chica sobre sus hombros y cerró la taquilla de un portazo a la vez que echaba un vistazo a su alrededor. Eso fue más que suficiente para acallar las risas y los murmullos de todos.
     Acto seguido, le quitó la nota que tenía entre las manos a la pelinegra, leyéndola y, frunciendo el ceño, cogió también el cubo del suelo. Se acercó al delegado y le plantó aquella nota junto con el cubo en el pecho.
     —Si no quieres ganarte una paliza, mantén a tu hermanita controlada —mencionó con desdén y sin siquiera escuchar la respuesta del rubio, volvió con la chica, tomándola de la mano con algo de brusquedad y se la llevó de aquel lugar, dejando a todos los que se encontraban en el pasillo, un tanto pasmados y sin habla.

2 comentarios:

  1. Kyaaa!!! Castiel es tan cool!
    Me encantó, me encanta y cada vez me encanta más
    Espero actualices pronto soy una gran seguidora de tus fics XD
    Tu hiciste que amara más a Castiel lo cual no creía posible
    Sigue así, tienes un gran talento nena

    ResponderEliminar
  2. AMO COMO ESCRIB3EEESSSS!!! sigue así, xq gracias a ti empecé a escribir mis fics de cdm, gracias guapa!!! ;) <3

    ResponderEliminar